Estación Libro
EXPLORAR LIBROS ->
TODOS LOS AUTORES ->
TODAS LAS EDITORIALES ->
EXPLORAR LIBROS ->

Estaciones

Unicenter Shopping

SHOPPING CENTER LAS PALMAS DE PILAR

NORDELTA CENTRO COMERCIAL

BOULEVARD SHOPPING

Martínez
Av. Paraná 3745
Local 3169

Dom. a Jue. 10 a 22 hs / Vie. 10 a 23 hs / Sab. 10 a 24 hs
Ver Mapa
Pilar
Las Magnolias 754
Local 1044

Lun. a Dom. 10 a 22 hs
Ver Mapa
Tigre
Av. de los Lagos 7010
Local 219

Dom. a Jue. 10 a 21 hs / Vie. y Sab. 10 a 22 hs
Ver Mapa
Adrogué
Av. Hipólito Yrigoyen 13298
Local 235

Lun. a Jue. 10:30 a 21 hs / Vie. a Dom. 10:30 a 22 hs
Ver Mapa

Ingresar

Inicia Sesión

Registrarse

Tus datos personales se utilizarán para procesar tu pedido, mejorar tu experiencia en esta web, gestionar el acceso a tu cuenta y otros propósitos descritos en nuestra política de privacidad.

¿No tenés cuenta?

Para buscar algo por favor ingrese el texto a buscar en la barra de búsqueda

Joan Didion: seis paradas hasta su obra

 

Un informe de Malena Rey a partir de la publicación de Sur y Oeste (Literatura Random House, 2018) –los cuadernos del roadtrip por Nueva Orleans, Misisipi, Alabama y Luisana en los setenta junto a su marido, el también escritor John Gregory Dunne–, donde repasa algunas claves de la obra de la autora. Pocas escritoras tienen la potencia, la perseverancia y el refinamiento de Joan Didion. Con grandes novelas, memorias y ensayos periodísticos, logró abrirse un camino que sigue profundizando a sus más de ochenta años.

 

 

 

 

POR MALENA REY

 

 

#1 CALIFORNIA VS NUEVA YORK

Joan Didion nació en Sacramento, la capital del estado de California, en diciembre de 1934, y durante su vida se desplazó muchas veces de una costa a la otra de los Estados Unidos. Llegó a Nueva York por primera vez a fines de los cincuenta, atraída por su ritmo y su vida cultural, pero, a diferencia de lo que le sucedía a muchas personas de su época, Nueva York terminó por deprimirla y la abandonó en 1964: la idiosincrasia que la había inspirado se había convertido en cliché. Toda su obra podría leerse en esa clave: como tensión entre los modos de vida de la costa oeste –como enigma inagotable, que va de la presencia constante del mar a los estertores de la contracultura de los sesenta y setenta– y el refinamiento y la intelectualidad de Nueva York, ciudad donde dio sus primeros pasos en el periodismo, conoció a su marido, y reside actualmente.

 

#2 EL PERIODISMO COMO PRÁCTICA PERMANENTE

Al terminar sus estudios, Didion ganó un concurso que la habilitaba a trabajar en la prestigiosa revista Vogue en su redacción de Nueva York. Tenía apenas 20 años y ya estaba aprendiendo a escribir con cierta ironía y humor malicioso para hacerse un nombre entre editoras y lectoras intimidantes. El periodismo fue una constante en su vida, y lo ejerció a su manera, siempre guiada por la curiosidad más que por la agenda mediática de turno. Durante los años que vivió en Los Ángeles fue corresponsal de varias revistas que se publicaban en Nueva York como Life, Esquire y The New York Review of Books: ella desgranó en detalle las raíces de la cultura hippie de San Francisco, convirtiéndose en una de las voces del nuevo periodismo. También se ocupó de Jim Morrison, del movimiento civil afroamericano de las Panteras Negras, y hasta de Linda Kasabian, una de las integrantes el Clan Manson, cómplice del asesinato de Sharon Tate, ocurrido en el mismo barrio en el que vivía Didion con su familia. Con su estilo y su distancia, supo estar en el lugar indicado en el momento indicado, y escribir sobre lo que veía con una mirada esclarecedora, meticulosa y a la vez sabiamente reveladora.

 

#3 LAS NOVELAS CLÁSICAS Y MODERNAS

Mientras el periodismo se convertía en la profesión que le daba de comer y la hacía viajar, Didion también despuntó el gusto por la literatura. Su primera novela se llama El río en la noche y fue publicada en 1961 –aunque recién se tradujo en 2018 al español, gracias a la editorial Fiordo. En este libro ya están varias de las claves de su narrativa en su versión más clásica: escenas fragmentarias, diálogos que en apariencia son banales pero se vuelven corrosivos, una suerte de distanciamiento para contar tragedias privadas, elegancia para referirse a los detalles, y un profundo interés por personajes que viven al límite. Su mejor novela sea quizás Según venga el juego, también disponible en español: el retrato mordaz de una actriz secundaria que vive a la sombra de su marido, en la que Didion disecciona una vez más las claves negativas de la sociedad norteamericana, tan engañada por las apariencias y las luces del espectáculo.

 

#4 EL MATRIMONIO ES UN EQUIPO

Joan Didion conoció a su marido y compañero John Gregory Dunne, también escritor, en Nueva York, mientras ella trabajaba en Vogue y él en Time. Eran una pareja de escritores con gran complicidad creativa: se mostraban y se corregían todo lo que escribían antes de publicarlo. Incluso llegaron a tener una columna periodística juntos, y a escribir guiones de películas en colaboración. Su vínculo se hizo fuerte a lo largo del tiempo, y aunque no pudieron tener hijos biológicos, adoptaron a una beba en 1966, llamada Quintana. “No sé lo que significa ‘enamorarse’. No es parte de mi mundo ese sentimiento. Me gustaba estar en pareja. Me gustaba tener a alguien. No podría haber sido alguien que no fuera escritor porque esa persona no me habría tenido paciencia”, dijo Didion de él y de los comienzos de una relación que se extendió durante casi cuarenta años. También se decía que John completaba siempre las frases de Joan pero nunca ocurría al revés.

 

#5 LITERATURA DEL DOLOR

¿Cómo fue que una escritora que ya era valorada en un círculo cerrado de lectores ganó de pronto notoriedad mundial? La respuesta está en dos tragedias personajes que golpearon a Didion demasiado cerca: la muerte de su marido John Gregory Dunne y la enfermedad y posterior muerte de su hija Quintana. ¿Cómo se hace para desplegar herramientas narrativas en medio del dolor? ¿Cómo se transforma la ausencia en palabras? La respuesta está en dos grandes y conmovedores libros. El año del pensamiento mágico, ganador del Pulitzer, es el volumen en el que Didion cuenta qué implicó para ella ver morir en el living de su casa la noche del 30 de diciembre de 2003 al hombre de su vida de un infarto, mientras su hija estaba internada en grave estado en el hospital y ella preparaba la ensalada para la cena. Pero también habla de la vida matrimonial con cuestionamientos, de la vejez, de la vulnerabilidad y de lo que implica el duelo y el luto. “Lo que más me costó del libro fue terminarlo”, dijo Didion, “porque mientras lo escribía de algún modo todavía estaba en contacto con él”.

Noches azules, escrito a continuación, se ocupa de la vida de Didion como madre, y de la relación con su hija, quien murió en 2005 a los 39 años como consecuencia de una enfermedad respiratoria que la tuvo en estado muy grave durante dos largos años. Joan Didion escribe este libro para entender lo que siente y lo que piensa, para aclarar lo inexplicable de algún modo, y lo hace con una claridad y contundencia que por momentos nos hace preguntarnos si está viviendo el dolor en su propio cuerpo o si está informando sobre ese dolor como una buena periodista. De cualquier forma, se trata de dos libros fundamentales para abordar las pérdidas, y esos sentimientos arrebatadores tan difíciles de superar.

 

#6 SABER MIRAR ATRÁS

¿Sabía usted que Didion tenía una suerte de obsesión por las serpientes? ¿O que desayunaba Coca-Cola helada en vez de café, mientras el marido cuidaba a la hija de ambos y ella escribía? ¿O que el mismísimo Harrison Ford fue carpintero de su casa y luego se convirtieron en amigos? Todas estas verdades reveladas forman parte del gran documental El centro cede, dirigido por su sobrino, el actor Griffin Dunne, disponible en Netflix. Además de escucharla leer en voz alta, percibir cómo la vejez y la delgadez impactaron en su cuerpo con sus venas marcadas y sus manos demasiado movedizas, el documental enhebra la trayectoria de Didion a partir de imágenes de archivo. Fiestas en Los Ángeles con una Janis Joplin excéntrica y drogada, reuniones de amigos directores y músicos en las que se hablaba de películas y libros sin parar durante toda la noche, y proyectos diversos que la mantuvieron viva después de las muertes de sus seres queridos –como la adaptación al teatro de El año del pensamiento mágico, interpretada por su amiga Vanessa Redgrave– nos entregan una versión íntima, por momentos triste y amarga de esta escritora corrosiva y transparente, sin estridencias ni mitificaciones forzadas.

 

Para leer más:

Sur y Oeste

El río en la noche

Según venga el juego

El año del pensamiento mágico

Noches azules

 

Posteos Relacionados