Estación Libro
EXPLORAR LIBROS ->
TODOS LOS AUTORES ->
TODAS LAS EDITORIALES ->
EXPLORAR LIBROS ->

Estaciones

Unicenter Shopping

SHOPPING CENTER LAS PALMAS DE PILAR

NORDELTA CENTRO COMERCIAL

BOULEVARD SHOPPING

Martínez
Av. Paraná 3745
Local 3169

Dom. a Jue. 10 a 22 hs / Vie. 10 a 23 hs / Sab. 10 a 24 hs
Ver Mapa
Pilar
Las Magnolias 754
Local 1044

Lun. a Dom. 10 a 22 hs
Ver Mapa
Tigre
Av. de los Lagos 7010
Local 219

Dom. a Jue. 10 a 21 hs / Vie. y Sab. 10 a 22 hs
Ver Mapa
Adrogué
Av. Hipólito Yrigoyen 13298
Local 235

Lun. a Jue. 10:30 a 21 hs / Vie. a Dom. 10:30 a 22 hs
Ver Mapa

Ingresar

Inicia Sesión

Registrarse

Tus datos personales se utilizarán para procesar tu pedido, mejorar tu experiencia en esta web, gestionar el acceso a tu cuenta y otros propósitos descritos en nuestra política de privacidad.

¿No tenés cuenta?

Para buscar algo por favor ingrese el texto a buscar en la barra de búsqueda

La partida de Leopoldo Brizuela

[vc_row][vc_column][vc_column_text]

Cuando muere un poeta, el mundo es un lugar un poco peor. Supimos esta mañana de 14 de mayo de 2019 que el querido Leopoldo Brizuela había partido con 55 años.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row el_id=»padding-contenido» css=».vc_custom_1549998210668{padding-right: 40px !important;padding-left: 40px !important;}»][vc_column][vc_column_text el_class=»texto-contenido»]

 

Hombre muy querido entre los suyos por su generosidad y su abnegada labor del principio etimológico de la cultura: desparramar el conocimiento. De eso se ocupaba en estos últimos años de su vida como “buceador” de textos en la Biblioteca Nacional.

Además de escritor, fue traductor y hasta músico. Platense, había nacido en la capital bonaerense en el 63 y la vida se ocupó de llevarlo a estudiar a Oxford.

Sus obras, sentidas y marcadas con un profundo sentido de la estética, le valieron reconocidos premios. Su primera publicación data de 1985, siendo Brizuela muy joven, y Tejiendo agua (Emecé) fue el puntapié de lo que vendría luego y le valdría el Premio Fortabat de ese año. Le siguieron libros dedicados a la música, poemas, hasta la maravillosa Inglaterra – Una fábula (Alfaguara) en 1999, reconocida también por los Premios Clarín y el Municipal Ciudad de Buenos Aires. Publicó la excelente nouvelle El placer de la cautiva en 2001, los cuentos de Los que llegamos más lejos (Alfaguara) un año más tarde, Lisboa – Un melodrama (Alianza, 2010) tras su experiencia en Portugal gracias a la beca Calouste Gulbenkian, Una misma noche (Alfaguara, 2012), premio Alfaguara de ese año y por último, la última obra suya que nos legó es La locura de Onelli, publicado por Bajolaluna. Recibió más reconocimientos por su labor y fue jurado de los concursos más destacados de la literatura en español.

También periodista y gran entrevistador, se ocupó de darle visibilidad a autores nuevos y olvidados. Nieto de un anarquista catalán, le hervía en la sangre la necesidad de justicia poética.

Había declarado en Infobae en 2016 con respecto a Borges: “Hay frases que uno recuerda por su lucidez, por su sabiduría; otras, por lo maravillosamente escritas que están.  De las muchísimas frases de Borges que me quedaron grabadas —no porque tenga buena memoria sino porque, además, leerlas fue una experiencia de revelación, de cambio para siempre— no podría decir si son más bellas que verdaderas, o al revés. Como decía aquel poema de Emily Dickinson, en Borges la belleza y la verdad son hermanas, una no podría haber existido sin la otra. A veces son frases de sus grandes textos (…) Porque algo que se ha señalado poco en Borges (esa virtud que su figura, en cambio, no incluía) es la generosidad; su genio se prodigaba con igual apasionamiento y seriedaden sus obras mayores como en escribir prólogos o texto de presentación de libros que, evidentemente, no lo merecían.Pienso en algo que se me reveló hace muy poco, leyendo ‘Emma Zunz’ con algunos alumnos. Está esa famosa consigna de la narrativa norteamericana moderna: Show, do not tell (muestre, no declare). Borges no la cumple. De pronto, en una sucesión precisa, prolija, detallada de hechos, aparece una declaración deslumbrante, que no resta intensidad ni condiciona la interpretación. Quizá porque son, en sí mismas, el momento más alto de la escritura y la lectura. Pero de todas esas frases que aparecen de pronto en los cuentos, ninguna me impresiona más que esta de ‘El fin’, quizá porque evoca a la vez lo más cotidiano y lo indecible: Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música…”.

Brizuela será velado hoy en su ciudad natal de La Plata, de 18 a 22, en Casa Betti, calle 46 871.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Posteos Relacionados