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Vampiros en la literatura

 

La figura del vampiro en la literatura es un lugar de regocijo. Ese antihéroe que vive bajo la peor de las maldiciones: la vida eterna. Y la belleza eterna, de ahí que su folklore tenga mil y un aristas, todos tienen una idea en particular sobre la belleza. Ya en la antigua Persia hay registros de relatos sobre demonios que bebían sangre humana. En Egipto, la diosa Sekhmet; en Sumeria, Dimme; en Arabia, los ghul; en Mesopotamia, Lamashu. Hay mucho antes de Drácula. Veamos.

 

 

 

POR ANTONIA LOUTA

 

En Francia, corría el año del Señor 1751, cuando Don Agustín Calmet, perteneciente a la congregación de Saint-Vannes, escribe un tratado sobre los upiros (o vampiros). Durante los siglos XVI, XVII y XVIII en la zona centroeuropea y del Este creían que era una amenaza real. El primer registro en la narrativa que se incluirá en los géneros de terror y ficción, es el poema “El Giaour” de Lord Byron en 1813, fue una de las primeras obras en tocar el tema. Su secretario, John William Polidori se despacha con El vampiro y ya en 1871 aparece Carmilla, escrita por Joseph Thomas Sheridan Le Fanu. Finalmente, en 1897, aparecerá Bram Stoker con su Drácula

Una condición para escribir sobre vampiros debería ser haber nacido en Nueva Orleans y sí, Anne Rice es nuestra autora más prolífica de la modernidad sobre el tema. En sus Crónicas vampíricas nos sumerge en romanticismos dignos de estos seres bellos, sin vida, pero sedientos de amor y sangre. Su obra lleva vendida más de cien millones de ejemplares en todo el mundo. Esta colección ya lleva quince títulos donde Lestat y los suyos tienen las dudas más existenciales. ¿Quién puede ser feliz viviendo para siempre a fuerza de beber sangre? Los vampiros de Rice casi no son crueles y hasta sufren remordimientos por su naturaleza, lo cual, al fan hardcore, no le agrada en absoluto. Pero no hay duda de su éxito.

En El sueño del Fevre (Plaza & Janés) George R.R. Martin -sí, sí, el mismo- narra la historia de un barco a vapor del Misisipi bautizado como el nombre del libro. El capitán se une a un caballero que promete financiarlo para que reflote su navegación cuando éste nota que su socio apenas sale de su camarote donde se reúne con un grupo de amigos. Finalmente confiesa que lo contrató para cazar vampiros a lo largo del río pero, por supuesto, la verdad es otra…

 

Arte: Edward Gorey

 

El vampiro de Ropraz de Jacques Chessex (Anagrama) transcurre en 1903, en Ropraz. Allí, la hija del juez de paz muere a los veinte años afectada por una meningitis. Una mañana encuentran levantada la tapa del ataúd, profanado el cuerpo de la virginal Rosa y sus miembros parcialmente devorados. Horrorizados todos, en los pueblos de los alrededores resurgen las supersticiones, la obsesión por el vampirismo, cada quien espía a los demás en lo más crudo del invierno. Más tarde se cometen otras dos violaciones y ya es hora de encontrar un culpable. Cae un mozo de labranza de ojos enrojecidos al que sorprendieron en el establo. Condenado, encarcelado, sometido a estudio psiquiátrico, en 1915 se pierde su rastro. A partir de un hecho real, Jacques Chessex escribe el estremecedor relato de la fascinación asesina. ¿Quién mejor que él para narrar la soledad, los fantasmas de los notables, la mala conciencia de una época?

En Muerto hasta el anochecer de Charlaine Harris conocemos a Sookie Stackhouse, una joven que trabaja como camarera y tiene la capacidad de escuchar los pensamientos de otros. (Esto puede parecer el mejor de los dones pero puede transformarse en un calvario.) Ella convive en un mundo donde los vampiros han dado a conocer su presencia. Es una historia que tiene misterio, romance y acción que está bien hilado y nos llevará a descubrir a la protagonista que también caerá en las redes del amor y cuya mente no puede leer.

El vampiro – La familia del vurdalak de Alexei K. Tolstoi cuenta la historia del castillo de Schwarzemberg, cerca de Viena. En 1815 se celebra una reunión aristocrática en este lugar y el marqués d’Urfé quiere contar una historia que le aconteció en sus años de juventud. El marqués cuenta que en 1759 obtuvo una misión y durante el viaje se detuvo en un pequeño pueblo de Serbia donde acepta la invitación de un habitante del pueblo, llamado Piotr, hijo de un campesino, Gorcha, que le ofrece su casa como alojamiento. Piotr y su familia están muy preocupados ya que su padre salió hace tiempo en busca de un bandolero turco llamado Alibek, pidiendo a sus hijos Gueorgui, Piotr y la hermosa Zdenka que si regresaba después de diez días le clavaran una estaca porque posiblemente habría muerto enfrentándose a Alibek y regresaría como vurdalak, un vampiro que regresa de la tumba para chupar la sangre, preferentemente de sus familiares. Gorcha regresa a casa justo en el límite del plazo, por lo que existen dudas sobre si se ha convertido en vurdalak o no, pero sus hijos no son capaces de clavarle la estaca. Gorcha comienza a acechar a sus nietos hasta que finalmente es expulsado de la casa. Mientras tanto el Marqués d’Ufré se enamora de la bella Zdenka, pero se ve obligado a continuar con su misión diplomática, prometiendo regresar. A su regreso se encuentra con un pueblo abandonado, cuyos únicos habitantes son los vurdalakos.

Así como el vampiro comienza siendo un ser monstruoso, cruel más cercano a una bestia salvaje que a un ser humano, a partir del siglo XIX tiende a humanizarse. Adquiere la figura de un varón, casi siempre aristócrata, siempre e inclasificablemente pálido, romántico, elegante y de un atractivo sexual ambiguo y hasta trasgresor. Ahí radica su éxito.

 

Arte: Edward Gorey

 

 

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