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Cuando el cine y la literatura se dan la mano (y pueden terminar a las piñas)

Desde sus inicios, el cine se ha nutrido de la adaptación de obras literarias, y en más de una ocasión con varias versiones diferentes. Aquí compartimos una selección de cinco casos clave por diversas razones: dolores de cabeza para los directores y hasta la disconformidad de los escritores al ver sus obras en la pantalla. El resplandor, Bajo este sol tremendo, 2011: Odisea del espacio y otras joyas que dieron que hablar.

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POR ARIEL PUKACZ

 

 

2001: Odisea del espacio, escrita por Arthur C. Clarke (Hutchinson, 1968)

2001: Odisea del espacio- dirigida por Stanley Kubrick (1968)

 

En 1948, el autor de ciencia ficción Arthur Clarke escribió un relato titulado El Centinela para enviar a un concurso de la BBC. Pese a no quedar nominado entre los ganadores, aquel cuento tendría muchos años después su reconocimiento.

Poster 2001 Odisea del espacio año 1.968

Ya establecido como uno de los nombres dentro del género, en 1964 fue contactado por Stanley Kubrick para realizar en conjunto el guion de una película de ciencia ficción que terminó siendo nada menos que 2001: Una Odisea del espacio. “Quizás debido a que Stanley notó que tengo poca tolerancia al aburrimiento, sugirió que antes de embarcarnos en el arduo trabajo del guion, dejáramos que nuestras mentes corrieran libremente al escribir una novela entera, de la cual luego derivaría el guion”, explicó Clarke en el prólogo de la edición del 2000. De esta forma 2001… se convertía en un proyecto mucho más ambicioso: una novela y una película prácticamente en simultáneo. Publicado finalmente en 1951, Clarke utilizó El centinela -un texto en el que se descubre vida en la Luna-, como base de la historia. La intención era que la novela fuese publicada antes que la película, pero diversos problemas logísticos, entre ellos el extenso rodaje, hicieron que se desbordara la situación. Sumado a esto, solamente el guion fue presentado como una coautoría, mientras que la novela fue publicada como una creación íntegramente del escritor. Ambas obras contienen notorias diferencias, principalmente la novela que está construida desde un narrador omnisciente y así logra argumentar sucesos que en la película resultan mucho más ambiguos donde todo tiene un aura mucho más poética y abstracta. Y la realidad fue otra, la relación entre los creadores no era del todo amigable. Clarke quería que la película tuviese el mismo razonamiento que la novela, con su voz en off dando diversas explicaciones a lo que acontece, cosa que Kubrick aborreció y terminó por quitar del corte final.

 

 

La violencia está en nosotros, escrita por James Dickey en 1970 (La Bestia Equilátera, 2015)

La violencia está en nosotros, dirigida por John Boorman (1972)

Mucho antes de que Gaspar Noé filmara Irreversible, John Boorman asqueó a su audiencia con Deliverance (La violencia está en nosotros en su versión en español). Basada en la novela de James Dickey, cuenta la historia de un grupo de citadinos que decide hacer una travesía por los lagos al norte de Georgia, donde son emboscados por rednecks que sodomizan a uno de ellos.

Luego, estos veraneantes irán por la venganza y comenzará el planteo de inmensos dilemas morales sobre el asesinato, el secreto y la confianza. No hay dudas de que la película fue una influencia en Quentin Tarantino, aunque en esta ocasión la venganza sucede por parte de personajes masculinos rompiendo la norma del subgénero conocido como “rape and revenge” (violación y revancha) que inspiró a Tarantino en Kill Bill. Un gesto sumamente exploitation es que la editorial argentina haya decidido mantener el título con el que la película se estrenó en el país. La elección de una traducción neutra puede llegar a ser algo incómoda pero termina siendo una decisión justificada al pensarse en sintonía con la película. Un dato hitchcokiano: el autor de la novela tiene un cameo en el film: interpreta a un desconfiado policía en la escena final.

 

 


El Resplandor
, escrito por Stephen King (Doubleday, 1977)

El Resplandor, dirigido por Stanley Kubrick (1980)

Jack Nicholson como Jack Torrance

Stephen King es el maestro del terror pero también de la capacidad de que sus novelas sean adaptadas al cine a mansalva. El Resplandor fue su tercera obra publicada, tras Carrie en 1974 y El misterio de Salem’s Lot en 1975, lo que ya evidenciaba una compulsiva necesidad de escribir y publicar sin parar. El Resplandor narra la historia de Jack Torrance, un ex alcohólico que va a cuidar un inmenso hotel durante la temporada baja, acompañado de su familia. Rápidamente la soledad lo desquicia y termina en una masacre. Pero la obra no se reduce a eso, el hijo, Dany, tiene la capacidad psíquica de recuperar el pasado siniestro del hotel. La película dirigida por Stanley Kubrick fue protagonizada por Jack Nicholson y Shelley Duvall, tornándola en una versión libre de la obra de King, lo que le generó un gran disgusto al autor y lo llevó a autorizar la producción de una miniserie de tres episodios en 1997, dirigida por Mick Garris, tras lo cual siente que se le hace justicia a su obra. “(…) Tal vez por respeto excesivo (Kubrick) dejó que Nicholson pareciera un demente absoluto desde un principio en vez de mostrar un lento proceso de insanía; o eligió varios tonos a la vez, como el surrealismo del laberinto de juguete donde de pronto aparecía una Duvall pequeñísima corriendo, más propio de Lewis Carroll que de King”, explica Elvio Gandolfo en El Libro de los Géneros (recargado), respecto a la disconformidad del escritor. Kubrick da comienzo a la película con planos panorámicos de montañas y bosques del camino hacia el hotel. Algunas tomas no utilizadas fueron luego recicladas por Ridley Scott para el final de Blade Runner.

 

 

Plata Quemada, escrita por Ricardo Piglia (Planeta, 1997)

Plata Quemada, dirigida por Marcelo Piñeyro (2001)

A lo largo de su obra, Piglia supo hacer uso de diferentes estrategias literarias: desde material apócrifo, citas falsas y hasta a él mismo ficcionalizado como personaje. En Plata Quemada se dedica a reescribir una historia, novelizar un robo millonario sucedido en 1965 a un banco en San Fernando, zona norte de la provincia de Buenos Aires. En el epílogo el autor aclara: “Esta novela cuenta una historia real. (…) He respetado la continuidad de la acción y (en lo posible) el lenguaje de los protagonistas y los testigos de la historia. No siempre los diálogos o las opiniones transcriptas se corresponden con exactitud al lugar donde se enuncian pero siempre he reconstruido con materiales verdaderos los dichos y las acciones de los personajes”. Ninguno de esos materiales es citado, lo que acentúa el trabajo de Piglia con lo apócrifo como voluntad de tornar al lector en un paranoico.

El éxito de la obra fue tal que en 2001 se llevó a cabo su versión cinematográfica dirigida por Marcelo Piñeyro y protagonizada por Leonardo Sbaraglia y Eduardo Noriega. Pero Plata Quemada es una obra famosa no solo por el inmenso trabajo de Piglia y la película, sino también por la polémica que generó ser finalista del Premio Planeta cuando el autor estaba bajo contrato con la editorial, lo que infligía una de las reglas del certamen: quien se presentara debía asegurar que “no tiene cedidos los derechos de edición, publicación y/o reproducción en cualquier forma con terceros”. La controversia surgió por sugerencia de otro de los finalistas, Gustavo Nielsen, quien se dirigió a la justicia y devino en un pequeño escándalo mediático.

 

 

Bajo este sol tremendo, escrito por Carlos Busqued (Anagrama, 2008)

El otro hermano, dirigida por Adrián Caetano (2017)

Hasta 2009, Carlos Busqued era un absoluto desconocido en el ámbito literario. Mandó su escrito al concurso Herralde porque era el único que no exigía una extensión mínima. Quedó entre los finalistas, y pese a no ganar pero dada su calidad narrativa, su obra fue publicada. Bajo este sol tremendo es una novela donde prima la violencia y los climas ásperos. Situada en el Chaco natal del autor, narra las desventuras de Cetarti, un paria que intenta cobrar el seguro de su madre brutalmente asesinada al igual que su hermano y que cuenta con ayuda de un ex militar. El autor no ahorra detalles gráficos y crudeza, además de evitar todo juicio de valor sobre los personajes, absolutamente marginales, que lo único que quieren en definitiva es salvarse en un mundo que sienten hostil y que los rechaza. No solo los personajes se manejan desde el margen sino que la novela en sí navega por ellos, porque Bajo este sol tremendo es una obra difícil de catalogar, no entra con precisión en ningún género aunque tiene elementos de varios, como el policial y el western, un western propio, del litoral. Bajo este sol tremendo elude las convenciones, mientras que su versión cinematográfica se afianza justamente en ello, en encontrar un género en el cual descansar: el policial. Donde la novela intenta ser elusiva la película de Caetano subraya. Busqued quedó disconforme con las modificaciones a su historia y decidió ni siquiera ver el resultado final.

 

 

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