Estación Libro
EXPLORAR LIBROS ->
TODOS LOS AUTORES ->
TODAS LAS EDITORIALES ->
EXPLORAR LIBROS ->

Estaciones

Unicenter Shopping

SHOPPING CENTER LAS PALMAS DE PILAR

NORDELTA CENTRO COMERCIAL

BOULEVARD SHOPPING

Martínez
Av. Paraná 3745
Local 3169

Dom. a Jue. 10 a 22 hs / Vie. 10 a 23 hs / Sab. 10 a 24 hs
Ver Mapa
Pilar
Las Magnolias 754
Local 1044

Lun. a Dom. 10 a 22 hs
Ver Mapa
Tigre
Av. de los Lagos 7010
Local 219

Dom. a Jue. 10 a 21 hs / Vie. y Sab. 10 a 22 hs
Ver Mapa
Adrogué
Av. Hipólito Yrigoyen 13298
Local 235

Lun. a Jue. 10:30 a 21 hs / Vie. a Dom. 10:30 a 22 hs
Ver Mapa

Ingresar

Inicia Sesión

Registrarse

Tus datos personales se utilizarán para procesar tu pedido, mejorar tu experiencia en esta web, gestionar el acceso a tu cuenta y otros propósitos descritos en nuestra política de privacidad.

¿No tenés cuenta?

Para buscar algo por favor ingrese el texto a buscar en la barra de búsqueda

Tumbas de plumas

 

 

La diferencia entre la tumba del poeta y de cualquier otro mortal, es que la del primero seguirá teniendo voz en la eternidad. Sabemos que allí no hay nadie -nadie vivo, en todo caso- y aún así los visitamos, aunque no los hayamos conocido, porque esperamos oír esa voz, trascender su propio verso, inmortalizarlo.

 

POR ROCÍO ESQUIVEL

 

 

Virginia Woolf

Woolf (1882-1941) se suicidó llenando sus bolsillos de piedras y dejándose hundir en el río Ouse. Fue cremada y sus restos esparcido bajo el árbol de su jardín donde solía sentarse a leer. Cincuenta años más tarde, la acompañó su esposo Leonard y ambos descansan juntos. El árbol ya no está pero en su lugar hay dos bustos de los cónyuges.

 

 

Dylan Thomas

A pesar de haber caído tras las famosas dieciocho copas de whisky en Nueva York -el autor (1914-1953) se hospedaba en el hotel Chelsea-, fue trasladado a su Gales natal para el entierro. Hoy se baraja la posibilidad de que haya muerto de neumonía aunque lo cierto es que su alcoholismo no ayudó en el proceso. Su esposa, Caitlin Thoma, está sepultada junto a él. Su nombre aparece en el reverso de la cruz que comparten.

 

 

Susan Sontag

Nació y murió en Nueva York (1933-2004). Tras una complicada leucemia, que se estima fue producto de una radioterapia recibida treinta años antes por un cáncer de mama, la ensayista murió en el hospital Memorial Sloan Kettering a los 71 años. Su hijo, David Rieff, le dedicó Un mar de muerte, un libro sobre la enfermedad de su madre. Está enterrada en el cementerio francés de Montparnasse.

 

 

Emily Dickinson 

Acaso haya sido la poeta (1830-1886) que más palabras le dedicó a la muerte y a la inmortalidad. Había dejado claras instrucciones para la hora de su funeral en el Massachusetts natal que incluían un paseo de su ataúd por el campo (cosa que nunca hacía dada su reclusión casi monacal). Murió a los 55 años por una inflamación del riñón.

 

 

Oscar Wilde

Junto a la de Jim Morrison, la tumba de Wilde (1854-1900) es uno de los atractivos más convocantes del Pere-Lachaise. Su tumba es fácilmente reconocible ya que está sellada con besos pintados de rouge. No solo representa el amor hacia el escritor sino como un manifiesto anti-homofóbico considerando el injusto final de Wilde.

 

 

Sylvia Plath 

La tumba de Plath (1932-1963) ha sido vandalizada en muchas ocasiones. Su marido, Ted Hughes, sumó su apellido en la tumba y creyéndolo responsable del suicidio de la autora, sus admiradores lo borraron en tres ocasiones y hasta llegaron a romper el sepulcro.

Posteos Relacionados